En pocos años, la medicina estética ha pasado de ser una gran desconocida a convertirse en una opción recurrente para muchas personas que quieren mejorar su salud o su aspecto. Según la Sociedad Española de Medicina (SEME), uno de cada tres españoles recurre a esta disciplina. Entre las causas de esta tendencia, destacan las numerosas ventajas de la medicina estética sobre la cirugía estética.

Si bien hay determinados problemas —los más severos— en los que los tratamientos médico-estéticos pueden no ser la solución definitiva, estos pueden ser una opción perfecta para mejorar la apariencia física sin pasar por el quirófano. A continuación, te resumimos algunas de las razones para apostar por ellos, así como los beneficios que aportan.

Es mucho menos invasiva

Una de las ventajas de la medicina estética sobre la cirugía es que la primera es mínimamente invasiva. No se basan en un cambio agresivo en el cuerpo o el rostro del paciente y, además, no precisan de incisiones o cortes en la piel. Por lo general, se basan en procedimientos como la aplicación de frío o calor, ondas electromagnéticas o ultrasonidos directamente sobre el área que se desea tratar.

Otras posibilidades son los peelings químicos, que provocan una exfoliación controlada de las capas dañadas de la piel extendiendo un producto directamente sobre ella, o las microinyecciones para el rejuvenecimiento facial, ya sean de ácido hialurónico —una sustancia presente en el organismo de manera natural—, de toxina botulínica o como parte de una sesión de mesoterapia. También se pueden colocar hilos tensores, que destacan por su efecto tensor y reafirmante y, al mismo tiempo, estimulan la producción de colágeno, una proteína indispensable para mejorar el estado de la piel.

Ofrece resultados reversibles

Uno de los inconvenientes de la cirugía estética es que modifica las características faciales o corporales de manera permanente. Esto implica que el paciente no puede volver al estado original del rostro o el cuerpo en el caso de no obtener el resultado esperado. En este sentido, no hay que olvidar que la falta de aceptación de la nueva apariencia física —una percepción subjetiva, que puede no estar relacionada con posibles errores en la operación— puede tener consecuencias psíquicas negativas para el paciente. En cambio, con la medicina estética no ocurre lo mismo, ya que ofrece tratamientos con resultados de larga duración y reversibles.

Es más: en el caso de los tratamientos con infiltraciones, las sustancias o compuestos administrados son biocompatibles y han sido formulados para que el organismo los reabsorba progresivamente, al igual que ocurre con los hilos tensores, que proporcionan un efecto lifting sin cirugía. El tiempo de eliminación es diferente para cada persona y zona tratada, si bien la duración de los efectos puede llegar incluso a los dos años, en el caso de los rellenos con ácido hialurónico, como el aumento de labios.

No exige hospitalización

El hecho de no tener que pasar por el quirófano acorta sensiblemente los plazos de recuperación y elimina los engorrosos procesos postoperatorios. Tras cada sesión del tratamiento de medicina estética, el paciente puede volver a hacer vida normal de forma casi inmediata, sin necesidad de pedir la baja laboral. Solo en determinados casos, será necesario utilizar algún tipo de crema para mitigar el posible enrojecimiento de la piel. Asimismo, también es posible que se deban evitar a toda costa situaciones que expongan al paciente en recibir golpes en la zona tratada (por ejemplo, practicar determinados deportes). En el caso de la depilación láser, también hay que evitar a toda costa tomar el sol o usar productos autobronceadores en los días anteriores y posteriores a cada sesión.

Los efectos secundarios son nulos o poco significativos

A diferencia de la cirugía plástica, la medicina estética presenta unos efectos secundarios casi inapreciables o de muy baja intensidad. En la mayoría de los tratamientos, estos suelen limitarse a leves molestias en la zona tratada, así como escozor, picor o enrojecimiento. No obstante, estos acostumbran a remitir por sí solos en un plazo máximo de 48 o 72 horas. Por otro lado, el experto puede prescribir el uso de alguna crema que ayude a mitigar estos efectos.

Eso sí: para que los tratamientos médico-estéticos sean seguros y contribuyan a tu bienestar general, es indispensable una primera visita preliminar, en la que el experto analice el historial clínico del paciente, ya que determinados tratamientos pueden estar contraindicados. Por ejemplo, en el caso de la depilación láser, este procedimiento no es aconsejable cuando hay un embarazo.

Proporciona resultados casi inmediatos

Pueden pasar meses hasta que empiezan a notarse los efectos de una intervención quirúrgica. En cambio, la mejora es casi inmediata cuando se trata de medicina estética. En el caso de los rellenos con ácido hialurónico, entre otros, el paciente la nota desde el primer momento. Además, en muchos casos, el aspecto físico va mejorando conforme pasan los días, alcanzando unos resultados óptimos al cabo de dos o tres meses en algunos tratamientos.

Anima al paciente a seguir mejorando a largo plazo

Para combatir la celulitis sin cirugía estética, algunos de nuestros pacientes recurren a los  tratamientos de presoterapia, consistentes en aplicar presión sobre aquellos tejidos en los que hay un exceso de células grasas o adipocitos. Sin embargo, su motivación para adelgazar no acaba tras el tratamiento, sino que los resultados visibles que proporciona —como los de cualquier otro tratamiento ligado a la pérdida de peso— le animan a perseguir el adelgazamiento mediante la adopción de hábitos saludables. Por ejemplo, siguiendo una dieta sana y equilibrada o haciendo ejercicio físico regularmente. Incluso, los resultados de la medicina estética pueden ser aún mejores para quienes comen bien o hacen deporte habitualmente.

Los tratamientos resultan más económicos

En la medicina estética, la ausencia de cirugía y de hospitalización en la clínica tras la operación abarata notablemente los costes de la intervención. Esto la convierte en una alternativa económica a los tratamientos quirúrgicos, democratizando así las técnicas de cuidado personal y situándolas al alcance de todos los bolsillos, pero sin renunciar a los más altos estándares de calidad y seguridad. En Grupostop, además, contamos con facilidades de pago y financiación para que el dinero nunca sea una barrera para conseguir la apariencia física deseada.

¿Tienes dudas? Si quieres saber más acerca de las ventajas de la medicina estética sobre la cirugía y si, en tu caso, puede ser una alternativa a las intervenciones quirúrgicas, ponte en contacto con nuestro equipo de expertos, llamando gratis al 900 828 410 o mandándonos tu consulta a hola@grupostop.eu. Te atenderemos encantados y sin ningún compromiso por tu parte. ¡Nos encantará ayudarte a verte mejor!

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