El ácido hialurónico es una sustancia natural que forma parte de nuestros tejidos y órganos, como cartílagos, ojos, epidermis, líquido sinovial, etcétera. El ácido hialurónico que encontramos de forma natural en nuestro cuerpo tiene la capacidad de atraer y retener el agua, lo que hace que nuestros tejidos estén sanos y en perfectas condiciones. 

Con el paso de los años, el proceso de envejecimiento sigue su curso, haciendo que el ácido hialurónico disminuya progresivamente en el interior de nuestro organismo. Esa es la razón por la que sentimos nuestra piel menos hidratada y con mayor flacidez que en el pasado. Al perder firmeza y elasticidad, van apareciendo las primeras arrugas. 

Se ha demostrado que las personas cuando llegan a la edad de 50 años poseen únicamente el 50% del ácido hialurónico corporal, lo que significa que han perdido la mitad de esta sustancia natural con respecto a cuándo tenían 20 años. Y precisamente para beneficiarnos de su potencial, se ha convertido en un elemento clave en medicina estética y en el mundo de la cosmética. 

Desde GrupoStop queremos mostrarte todas las ventajas de usar ácido hialurónico, aunque también te invitamos a informarte personalmente en nuestros centros de medicina estética. Si quieres un tratamiento para arrugas eficaz y lucir una piel más tersa y luminosa, nuestro equipo profesional estudiará tu caso para asesorarte sobre el método más adecuado. 

Todos los usos del ácido hialurónico

 

Los usos del ácido hialurónico son muchos y muy variados. Y, gracias a ellos, hoy en día se ha convertido en un imprescindible para luchar contra el envejecimiento. La razón es muy sencilla: su composición permite aumentar la hidratación y el volumen de la piel, por lo que conseguimos un efecto de piel tersa y radiante.

El ácido hialurónico se descubrió en 1934, aunque no empezó a utilizarse en el mundo de la cosmética hasta la década de los 90. Hoy día, es muy conocido su uso en los tratamientos estéticos por sus increíbles beneficios sobre la piel. 

Como ya hemos explicado, con el paso de los años, nuestro cuerpo tiene menos capacidad para generar los mismos niveles de esta sustancia natural, dando paso al envejecimiento paulatino. Las consecuencias empiezan a ser más visibles a partir de los 50 años, por eso muchas personas recurren a este tipo de tratamientos estéticos con objeto de rellenar los espacios generados entre las fibras para eliminar líneas de expresión y combatir arrugas.

Por esa razón, tanto los productos de cosmética como los tratamientos de medicina estética tienen en cuenta el ácido hialurónico como uno de los elementos esenciales que no pueden faltar.

Usos del ácido hialurónico en la estética 

 

El principal objetivo de los tratamientos estéticos en los que se incluye el ácido hialurónico es mejorar el aspecto de la piel. A la hora de prevenir y reducir el envejecimiento cutáneo, con la redensificación se obtienen magníficos resultados. Este tratamiento innovador lo que hace es activar la actividad de las células para mejorar la textura, hidratación, elasticidad y luminosidad de la piel.

Con esta regeneración celular lo que se consigue es un efecto lifting en la piel, concediéndole parte de la firmeza pérdida. Asimismo, cuenta con una capacidad antioxidante que pone freno al fotoenvejecimiento.

El usos del ácido hialurónico en este tipo de tratamientos cuenta con un alto peso molecular, lo que permite satisfacer las necesidades de muchas personas al permitir corregir y prevenir el envejecimiento cutáneo. 

Las tendencias actuales en el mundo de la estética se basan en tratamientos estéticos inyectados que tienen la capacidad de rellenar las arrugas que van apareciendo en la frente, alrededor del labio, en el entrecejo, en los surcos nasogenianos o las patas de gallo. 

Además, el ácido hialurónico también sirve para aumentar el volumen de los pómulos y los labios, potenciando la elasticidad de la piel. Estas inyecciones dan lugar a resultados efectivos al actuar sobre las capas más profundas de la piel y sobre su capacidad regenerativa de forma eficiente.

Otro de los usos del ácido hialurónico se encuentra en el mundo de los cosméticos, formando parte de cremas de día y de noche, ampollas o sérums. Lógicamente, los resultados no son los mismos que en el caso de los tratamientos estéticos anteriores al actuar sobre la superficie de la piel. Sin embargo, también ayudan a hidratarla y a mantenerla más joven y fresca. 

Beneficios del ácido hialurónico en el rostro 

 

El ácido hialurónico se emplea en tratamientos faciales porque ayuda a mejorar la firmeza de la piel, a eliminar la flacidez propia de la edad y a eliminar la presencia de arrugas. Gracias al relleno de este ácido natural, sus aplicaciones en el rostro son muchas. Los usos más populares son en zonas como: 

  • Ácido hialurónico en el mentón 
  • En la nariz 
  • En los pómulos 
  • En las mandíbulas 

Este método de estética es perfecto para armonizar el rostro, aportar más volumen y reducir los signos de la edad que puedan alterar nuestra apariencia. 

Los usos del ácido hialurónico más frecuentes en medicina estética

Si hablamos sobre los usos más frecuentes del ácido hialurónico en medicina estética, destacan los siguientes:

  • Tratamiento antiarrugas. Gran parte del ácido hialurónico del organismo está en la piel, permitiendo así la hidratación celular y reduciendo la aparición de las arrugas. Los tratamientos estéticos basados en ácido hialurónico aportan a la piel un aspecto más joven y firme, aunque también son eficaces a la hora de mejorar los síntomas de ciertas enfermedades dermatológicas, como es el caso de la dermatitis.
  • Curar heridas producidas por el acné. Aunque parezca mentira, el ácido hialurónico posibilita que las heridas sanen con mayor rapidez. Lo que hace es sintetizar mayor cantidad de vasos sanguíneos y reducir la inflamación en la zona para obtener una curación más rápida. El acné es una patología habitual y los tratamientos de ácido hialurónico permiten reducir la aparición de las cicatrices provocadas por ella, mejorando así la apariencia de la piel. Asimismo, también puede mejorar los efectos de las infecciones bacterianas asociadas a la psoriasis.
  • Aumento y relleno de labios. Este es uno de los tratamientos más demandados en la actualidad. Se trata de realizar inyecciones de ácido hialurónico para tratar ciertas imperfecciones en el rostro. De ese modo permite perfilar los labios y rellenarlos para dar una apariencia más voluminosa. El ácido hialurónico rellena la piel de esta zona, haciendo que la persona pueda conseguir la forma deseada en sus labios. Además, la mayoría de las personas que se someten a estas inyecciones no presentan ningún tipo de complicación o irritación. Asimismo, no existe tiempo de recuperación alguno. 
  • Mejorar la piel e hidratarla. El ácido hialurónico hidrata y reafirma la piel, además de rellenar los surcos causantes de las arrugas y las líneas de expresión. Además, esta sustancia también unifica el tono de la piel y mejora su apariencia por los daños sufridos por elementos externos, como la radiación ultravioleta y la contaminación.

El ácido hialurónico en las cremas 

El ácido hialurónico también se emplea en el mundo de la cosmética y tiene diferentes objetivos: retención de agua, estimulación dérmica e hidratación superficial. Su mayor o menor capacidad para penetrar en la piel dependerá de su peso molecular. De ese modo, las moléculas de menor peso podrán llegar a las capas profundas de la piel, mientras que las de mayor peso actuarán únicamente en la superficie. 

Algunas de estas fórmulas emplean diferentes pesos moleculares para obtener diferentes beneficios asociados a la edad. Incluso es posible añadir otra sustancia que favorezca el relleno de pequeñas arruguitas en el rostro. Hoy día, lo más habitual es encontrarnos con fórmula de ácido hialurónico en ampollas o sérums que se utilizan para aportar volumen y rehidratar la piel.

Pastillas orales o viales para beber 

El ácido hialurónico también se puede ingerir a través de cápsulas e incluso se puede beber. Actualmente, existen fórmulas de ácido hialurónico con la inclusión de otros ingredientes como colágeno, magnesio o vitamina C, capaces de mejorar el estado que presenta la piel. 

Los tónicos de rejuvenecimiento que existen en la actualidad mejoran el tejido para evitar la deshidratación, reducen la aparición de arruguitas y aumentan la luminosidad. Además, ayudan a combatir la fatiga y el cansancio, frenan la oxidación provocada por los radicales libres e incluso previenen los dolores articulares.

Ácido hialurónico en el cabello 

 

También se utiliza el ácido hialurónico para sanear e hidratar el cuello cabelludo. Algunos champús han incorporado en sus fórmulas este ingrediente para activar la generación de nuevos cabellos y mantener en perfectas condiciones la fibra capilar. 

Lo que hace este producto es penetrar en el interior de la fibra capilar, mejorando la salud y el aspecto de los cabellos castigados por el uso frecuente de secadores y planchas.

Usos del ácido hialurónico en la salud 

 

Por último, hablaremos de los usos del ácido hialurónico en la salud. El ácido hialurónico permite regenerar tejidos rápidamente tras una lesión y mejorar el movimiento de las articulaciones. De hecho, muchos deportistas apuestan por el uso del ácido hialurónico en este sentido, al igual que lo hacen muchas personas mayores para mejorar su bienestar.

Esta sustancia destaca por su capacidad regeneradora, siendo empleada en enfermedades degenerativas como la artrosis. Su uso permite reducir el dolor provocado y actúa como un regenerador eficaz del cartílago. 

La odontología también utiliza el ácido hialurónico para regenerar las encías y mejorar la cicatrización, entre otros beneficios. Incluso el ácido hialurónico es utilizado para rejuvenecer y mantener la hidratación en la zona íntima para evitar las molestias, fruto de la sequedad de mucosas, obteniendo relaciones sexuales más placenteras.

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