Si ya estás cansado o cansada de esas interminables sesiones de depilación con cera, de buscar pinzas en mano esos traicioneros pelitos que salen más rápido que los demás, o de que los imprevistos te acaben siempre haciendo recurrir deprisa y corriendo a la cuchilla, probablemente estarás pensando en recurrir a unos métodos mucho más perdurables: una depilación definitiva. 

La depilación láser y la fotodepilación coinciden en sus efectos a largo plazo, pero aunque parecidas, no son exactamente lo mismo, pues usan distintos tipos de luz para acabar con el vello. Si quieres conocer más acerca de estas formas de depilación permanente, solo tienes que acompañarnos un poco más.

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¿Qué es la fotodepilación?

La fotodepilación es una forma de depilación permanente con la que, tras varias sesiones, se puede conseguir una eliminación definitiva de hasta el 95% del vello en la zona tratada. Hay que tener en cuenta, eso sí, que cada cuerpo es diferente, y por tanto el número de sesiones necesarias para lograr el deseado efecto permanente dependerá de las características concretas de cada piel y tipo de pelo, siendo lo más habitual que las sesiones se encuentren en un número de entre 4 y 10, dependiendo de las características del pelo y piel de cada uno y de la zona a tratar.

El funcionamiento de la fotodepilación no es complejo en realidad, pues consiste en la emisión de luz pulsada IPL de (Luz Pulsada Intensa) de una determinada longitud de onda. Como la luz no es, en realidad, otra cosa que energía, la melanina presente en el pelo captura esta energía y la convierte en calor, el mismo que quema el pelo hasta el folículo, matando las células que alimentan al pelo.

Es debido a esto en concreto que la fotodepilación funciona mejor con vello oscuro, y tiene problemas para trabajar con vello muy rubio o pelirojo: el pelo oscuro contiene mucha más melanina, por lo que absorbe con mayor eficiencia la energía de las pulsaciones de luz y se calienta más y mejor. 

Como resultado de la quema del folículo, el vello caerá de forma natural aproximadamente 15 días después de la sesión, y ese folículo no volverá a producir ningún pelo. Por eso se dice que la fotodepilación es definitiva, aunque no totalmente permanente. ¿Qué quiere decir esto? 

Las personas contamos con un gran número de folículos, de hecho, y aunque puede ser difícil de creer, los chimpancés y los humanos tenemos un número aproximado de pelos corporales. La principal diferencia entre nosotros y ellos, aparte de la longitud y grosor de cada uno, es que nosotros no tenemos activados en todo momento todos los folículos. Es más, solo tenemos en activo una pequeña cantidad de ellos, pero conforme envejecemos o sufrimos cambios hormonales, algunos nuevos folículos se activarán y empezarán a producir pelos. 

Lógicamente, la fotodepilación solo puede actuar sobre los folículos activos en ese momento, por lo que es posible que, algunos años después de haberte hecho el tratamiento, quieras hacer alguna nueva sesión de repaso que elimine los nuevos pelos aparecidos. 

Es más, los folículos tienen en realidad 3 fases diferenciadas de crecimiento, y la fotodepilación y la depilación láser actúan solo sobre los que se encuentran en una de ellas: la fase anágena. Este es otro de los motivos por los que son necesarias varias sesiones bien espaciadas en el tiempo, de forma que los folículos cambien de fase conforme avanzan sus ciclos de crecimiento y se les pueda eliminar con el tratamiento, pues cada uno lleva sus fases de forma independiente. 

Por lo demás, el tratamiento de fotodepilación se hace siempre con un diagnóstico previo de un profesional especialista, que detectará el estado hormonal del paciente y las características de su piel y pelo para poder programar adecuadamente la máquina de luz pulsada, cuya longitud de onda es variable. 

La duración de la sesión dependerá de la zona a tratar, pero lo habitual es que las zonas grandes como la espalda o las piernas supondrán sesiones de al menos 45 o 50 minutos. Desconfía de los centros de depilación que reduzcan mucho estos tiempos, pues significa que no están respetando los tiempos recomendados de descanso entre pulsaciones, o que están aplicándote muchas menos pulsaciones de las que deberían, lo que resulta en una sesión mucho menos productiva, que no reportará los resultados esperados. 

La principal ventaja de la fotodepilación IPL sobre la depilación láser reside en su mayor versatilidad, pues como hemos mencionado, permite trabajar con distintas longitudes de onda. Esto permite trabajar con vellos más claros y pieles más oscuras que con el láser, siendo un tratamiento de mayor alcance en lo que a público se refiere. Otra de sus ventajas es que, al ser luz de menor intensidad, el proceso no es doloroso, por lo que también es más recomendada para pieles sensibles

Por contra, la fotodepilación IPL funciona lanzando un barrido de luz de mayor amplitud en cada pulsación, en lugar de concentrar toda la energía sobre un punto, por lo que su efectividad es menor: necesitarás más sesiones que con el láser

¿Cómo funciona la depilación láser?

La depilación láser sigue el mismo principio de funcionamiento que la fotodepilación: aplica energía lumínica sobre el pelo, de forma que la melanina de este la absorbe y se calienta, quemando el folículo. 

La diferencia del láser con la fotodepilación IPL es que trabaja concentrando toda la energía en un único punto, consiguiendo calentar cada pelo de forma más efectiva debido al mayor aporte energético. 

Sin embargo, tampoco todos los láseres son iguales. Actualmente existen cuatro tipos de láseres de depilación, aunque básicamente se usan dos: el de Diodo y el de Alejandrita. Muchos centros cuentan con sólo uno de ellos, pero en Pelostop contamos con el DUO TECHNOLOGY, que combina estos dos tipos para conseguir un tratamiento más efectivo. 

Usando ambos en función de las necesidades de cada zona, piel y vello, se consigue un resultado más definitivo, con menos molestias para el paciente y mayor efectividad. 

La depilación láser funciona mucho mejor en pieles claras con vello oscuro, aunque la tecnología ha avanzado mucho y actualmente se consiguen buenos resultados en tipos de vello y de piel que antes estaban fuera del alcance de esta técnica. 

Su principal ventaja frente a la fotodepilación es que es más efectiva y requiere de menos sesiones para conseguir resultados permanentes. 

¿Tienen contraindicaciones?

Tanto la fotodepilación IPL como la depilación láser son una forma excelente de despedirse del vello corporal a largo plazo, pero tanto una como la otra tienen algunas contraindicaciones y medidas de precaución que es importante seguir. 

Para empezar, tanto el láser como la fotodepilación no son útiles sobre vello muy claro, pelirojo o blanco. Tampoco son tan efectivos sobre pieles morenas, para las que el láser es menos recomendado, ni se recomienda tratar pelos sobre lunares oscurecidos. Aún así, las limitaciones concretas dependen de las máquinas con las que se trabaja, y la última palabra la tendrá siempre el profesional que te haga el diagnóstico, que es también quien te dará las recomendaciones más importantes a seguir. 

Hace algún tiempo se decía que el tratamiento con láser no podía hacerse en verano debido a que hay que proteger la piel del sol antes, durante y después del tratamiento. La tecnología actual, sin embargo, permite usar el láser sin problemas durante todo el año, aunque es importante respetar las medidas de seguridad dadas por el personal profesional, como usar siempre protección solar de grado alto en la piel expuesta e incluso bajo el bañador, renovarla si entras al agua, y no tomar el sol ni rayos UVA varios días antes ni después de la sesión. 

También es importante aplicar cremas de aloe vera sobre la zona tratada durante las 72 horas posteriores a la sesión, y no hacer deporte ni ir a la piscina en las 48 horas después de esta. 

Otro motivo por el que se recomienda esperar es si estás embarazada o en fase de lactancia, ya que se dan en el cuerpo cambios hormonales que podrían provocar fotosensibilidad en tu piel de forma temporal. 

Además, el láser puede resultar doloroso para algunas personas. En este aspecto la tecnología avanza cada vez más y cada persona es un mundo con lo que, como con los tatuajes, lo que para algunos es apenas una ligera molestia, para otros puede resultar algo difícil de soportar. No te preocupes cuando te realices el tratamiento y, si por algún motivo te resultara excesivamente molesto, comunícaselo siempre al personal que te está tratando. 

Puedes usar tanto la fotodepilación como la depilación láser en cualquier parte del cuerpo y en cualquier momento del año, aunque los meses después del verano te supondrán menos molestias, pues todos salimos menos y no será necesario tener tantas precauciones con el sol. Además, una piel más clara recibirá el tratamiento, por lo general, de forma más efectiva.

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