Hay quien dice que la vida es una sucesión de cambios. Lo mismo ocurre con la piel, el órgano más grande de nuestro cuerpo y el que más refleja los signos del envejecimiento. Un proceso que se inicia a partir de los 25 años, que es la edad a la que empiezan a disminuir las cantidades presentes en nuestro organismo de colágeno, ácido hialurónico y elastina. Ante esto, son muchos quienes se preguntan cuál es el mejor tratamiento facial de medicina estética para rejuvenecer el rostro.

Si estás pensando en realizar algún tratamiento medicoestético sin cirugía, te invitamos a seguir leyendo, ya que en este artículo te resumimos cuáles son los principales efectos del paso del tiempo en la piel y cuáles son los tratamientos estéticos más eficaces para combatirlos sin pasar por el quirófano.

¿Cuáles son los signos de envejecimiento en el rostro?


A medida que nos hacemos mayores, y al reducirse la cantidad de las sustancias mencionadas, sufrimos la pérdida de soporte subcutáneo, que es el tejido graso situado entre la piel y el músculo.

No obstante, los signos de la edad en la piel no solo tienen que ver con la biología o la herencia genética, sino también con otros factores a los que estamos expuestos a lo largo de los años, como las radiaciones solares (causantes del fotoenvejecimiento), el viento, los climas fríos o secos y algunos hábitos perjudiciales para la salud, como el tabaquismo; el consumo excesivo de alcohol, el sedentarismo, una mala hidratación o seguir una dieta poco equilibrada. El sexo también es una variable determinante, ya que el envejecimiento de la piel en el hombre es menos acusado que en el caso de las mujeres, al ser su dermis más gruesa.

Pero la lista de razones que explican el envejecimiento cutáneo no acaba aquí: otros aspectos que contribuyen al deterioro de la piel incluyen el estrés, la acción de la fuerza de la gravedad, los movimientos faciales diarios —algunos de los cuales pueden motivar la aparición de las arrugas de expresión—, la obesidad e incluso nuestra posición al dormir.

Entre los signos de la edad en la piel, los que detallamos a continuación se cuentan entre los más frecuentes.

  • La piel se vuelve más seca y áspera, ya que el metabolismo se van ralentizando, lo que provoca que la regeneración celular sea cada vez más lenta y de peor calidad. Se estima que cerca del 85% de las personas mayores experimentan sensación de picazón en invierno por este motivo. Cualquier cosa que reseque aún más la piel —como el uso excesivo de jabones, desodorantes, perfumes o baños con agua caliente, o bien la ingestión de ciertos medicamentos— empeorará el problema.

 

  • Piel más flácida, a causa de la disminución del tejido elástico (elastina y colágeno) como resultado de la edad, lo que hace que se descuelgue. Cuando la piel pierde su elasticidad, la gravedad provoca la caída de las cejas y los párpados, la relajación de las mejillas y la mandíbula, lo que puede hacer que aparezca la antiestética papada.

 

  • Piel más fina, debido al adelgazamiento de la epidermis, que es la capa superficial de la piel.

 

  • Piel más frágil, ocasionadas por el aplanamiento del área donde se juntan la epidermis y la dermis, que es la capa que está debajo de la primera.

 

  • La piel se magulla con más facilidad. Esto se debe a que las paredes de los vasos sanguíneos se vuelven más delgados a medida que envejecemos.

 

  • Aparición de verrugas seborreicas. Conocidas en el campo médico como queratosis seborreica o senil, suelen aparecer a partir de los 50 años en cualquier parte del cuerpo, excepto en las palmas de las manos y los plantas de los pies. Si bien no se trata de una tumoración benigna, hay que vigilar su evolución, cerciorándonos de que no cambia de apariencia, para confirmar que no se trata de un tumor maligno o cáncer.

 

 

  • Pérdida de grasa debajo de la piel en las mejillas, las sienes, el mentón, la nariz y el área de los ojos puede provocar que la piel se destense, dando paso a las temidas ojeras, que dan al rostro una apariencia cansada y apagada.

 

  • Reducción de masa ósea, principalmente alrededor de la boca y el mentón. Esta suele ser más evidente a partir de los 60 años y puede acelerar la aparición de arrugas en la piel alrededor de la boca.

 

  • Pérdida de cartílago nasal, que puede hacer que la punta de la nariz sea menos respingona y acentuar la estructura ósea del tabique nasal.

Los mejores tratamientos de medicina estética facial y sus ventajas

Para corregir los signos de la edad en la piel sin cirugía, existen algunos tratamientos de medicina estética eficaces, seguros y asequibles que pueden ayudarte a conseguir un aspecto más joven, sin renunciar a una apariencia natural. Te resumimos los más efectivos, destacando cuáles son los beneficios más notables de cada uno.

Rellenos de ácido hialurónico para la cara

El ácido hialurónico inyectable es un tipo de relleno dérmico muy utilizado en medicina estética facial. ¿Y qué es el ácido hialurónico? Básicamente, esta sustancia es una biomolécula que se encuentra presente en todo el cuerpo, y muy especialmente en las articulaciones, los ojos y la piel. En esta última, el ácido hialurónico favorece la retención de agua, logrando así que la piel esté más hidratada. Dado que la cantidad de ácido hialurónico disminuye con la edad, se recomienda optar por este tratamiento para conseguir una piel más tersa. Las inyecciones de ácido hialurónico contribuyen a reducir las ojeras y los surcos nasogenianos, reestructuran la nariz (rinomodelación) y devuelven el volumen a los labios, los pómulos y el mentón, así como al conjunto del óvalo facial, obteniendo unas facciones más armónicas y proporcionadas.

Rellenos de hidroxiapatita cálcica

Otro relleno facial muy común es el de hidroxiapatita cálcica, una substancia reabsorbible y compuesta de micropartículas sintéticas de hidroxiapatita de calcio (CaHA) suspendidas en un gel e inyectadas en la piel. Su presencia estimula la síntesis de colágeno, proceso que se conoce como neocolagénesis. El resultado de este proceso es una reducción de arrugas, ojeras y surcos nasogenianos. También suaviza las marcas y es una buena opción para quienes se plantean cómo eliminar las cicatrices. Asimismo, cconsigue un efecto tensor y es ideal para un aumento de labios y pómulos, así como para llevar a cabo una rinomodelación o para incrementar el volumen de la piel de la cara.

Hilos tensores

Los tratamientos con hilos tensores es una técnica basada en la aplicación subcutánea de hilos biocompatibles y reabsorbibles mediante microagujas. Estos filamentos no solo ayudan a tensar la piel con problemas de flacidez, sino que también estimulan la producción de colágeno. Los resultados, de larga duración, permiten matizar las arrugas peribucales, dar una mayor simetría al rostro, reafirmar el cuello, mejorar el doble mentón o papada, elevar las mejillas y difuminar las arrugas en la frente. De ahí que se afirme que estos tratamientos para la cara tienen un efecto lifting sin cirugía.   

Mesoterapia facial

Los mesoterapia facial consiste en la aplicación de inyecciones de medicamentos, cafeína y otros productos activos en la dermis. El resultado de este tratamiento antiaging es un efecto lifting no abrasivo, al tensar la piel. También permite rejuvenecer la piel, da simetría al rostro, matiza las arrugas peribucales, reafirma el cuello, suaviza la papada, eleva los pómulos y difumina las arrugas de la frente, proporcionando también una piel muy luminosa.

A su vez, los tratamientos de mesoterapia corporal también se emplean para eliminar la grasa acumulada, sobre todo en glúteos, caderas y piernas, siendo una alternativa muy eficaz para eliminar la celulitis sin cirugía. 

Peeling químico

El peeling facial es un tratamiento biorrevitalizante consistente en aplicar sobre el rostro determinadas sustancias químicas (en Grupostop, empleamos el denominado PRX-T33, una solución de ácido tricloroacético o TCA, agua oxigenada y ácido kójico). Tras extenderlo y dejarlo actual durante unos minutos, el experto lo retira con cuidado y da unas pautas al paciente para las próximas semanas (sin embargo, este puede hacer vida normal desde el primer momento). Al cabo de unos días, el peeling facial provocará una exfoliación controlada de la piel dañada, haciendo que esta sea sustituida por una nueva capa regenerada, más luminosa. Entre sus beneficios, destaca que ayuda a cerrar poros, a eliminar manchas de acné y las espinillas y a mejorar el aspecto de las cicatrices y a la hidratación facial.

Radioterapia facial

El rejuvenecimiento con radiofrecuencia facial, una técnica indolora y altamente eficaz, se basa en la aplicación de corrientes eléctricas controladas que estimulan los tejidos subcutáneos. Debido al efecto del calor, este tratamiento favorece la neocolagénesis, mejora la circulación sanguínea, contribuye a acabar con la grasa localidad en el rostro, al acelerar el metabolismo de las células grasas o adipocitos.

Toxina botulínica

La toxina botulínica es una neurotoxina generada por la bacteria Clostridium botulinum. Aplicada de forma localizada y controlada mediante pequeñas inyecciones, induce a la relajación de ciertos músculos, por lo que tiene numerosas aplicaciones médicas y estéticas. En este último ámbito, elimina las arrugas en la frente y en el ceño, disimula las arrugas transversales del cuello y las patas de gallo, al tiempo que mejora la luminosidad de la piel.

¿Aún tienes dudas sobre cuál es el mejor tratamiento facial de medicina estética para ti? Si es así, contacta con los centros de medicina estética de Grupostop sin compromiso, llamando gratis al 900 828 410 o escribiéndonos a hola@grupostop.eu. Estaremos encantados de brindarte la información que necesitas y de recomendarte el tratamiento de rejuvenecimiento facial más efectivo, al mejor precio. ¡Ven a conocernos!    

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